Las Magdalenas de la pareja presidencial…
Queriendo quedar bien con la clase pobre del país o con el segmento potencial de votos, la pareja presidencial, hizo la compra de miles de Magdalenas para regalarlas con su foto en la portada de entrada. Dicha Magdalena que circula en los pasillos del Congreso de la República, va y viene por los medios de comunicación, en busca del panadero ficticio o del horno simulado que dieron origen a las mismas.
Los moldeadores de la harina, la levadura y los huevos, materia prima de las magdalenas, son buscados por la diputada Montenegro, llegando a la ubicación definida por el registro mercantil: un taller mecánico, donde conocen solamente los pirujos utilizados por los “shucos” de la esquina en “Guate“, cocinados por el proveedor de origen quekchi.
El desembolso no se cuanto fue, ni me interesa, lo que sí es interesante es la forma de la compra ensombrecida por una cortina de humo con leña de pino, que nadie aclara ni afirma, todos se tiran la pelota, como que si fueran brasas calientes, donde las magdalenas llegaron a familias pobres necesitadas que se sorprendieron por el regalo presidencial y fueron disfrutadas a lo grande.
Cuando algo es regalado, es rico y se tiene hambre, los sentimientos son satisfechos, ofertando un agradecimiento y compromiso a devolver la acción.
Ojalá el fin y propósito, en el fondo de la pareja presidencial, hayan sido de lo más sinceros, pues utilizar fondos, para comprar voluntades y condicionar acciones, no son actos leales de personas hacia otras.
Al ver las magdalenas en la panadería, me recuerda siempre este caso, tan deliciosas con un café caliente de la finca Las Nubes.
Pobres Magdalenas, están siendo asediadas por la prensa, pobres los que están involucrados en el proceso de compra de las mismas, pobres los que creyeron que con eso elevarían los indicadores de aceptabilidad en las encuestas de los que gobiernan.
La magdalena, será un tema único en el mundo, una historia que solo en Guatemala se podría dar.
Para esta navidad les recomiendo dar una bolsa de pan surtido, donde se incluya 2 cubiletes, 2 pan galleta, 2 pirujos, 2 cachitos, 2 salpores y 1 una quesadilla de las de Gerson Vega con reparto a domicilio.

Pienso que no es algo ajeno de muchos gobiernos el utilizar fondos publicos para sobornar(de manera bien cubierta) a la sociedad civil, tratando de comprar voluntades pero la realidad es otra, no se puede tapar el sol con un dedo y una torta no vedra a llenar todas las necesidades de nuestra sociedad que tanto necesita de un buen gobierno que sepa distribuir de manera mas equitativa el presupuesto nacional. Lo triste es que nadie haga nada al respecto, en guatemala se utilizan los fondos publicos para las cosas mas ridiculas comenzando con que los candidatos que estan en el poder y se quieren reelegir hacen campana con el mismo dinero del gobierno, utilizan el inmobiliario y vehiculos a su antojo, hasta hay otros por alli que terminan utilizando el avion presidencial para diligencias personales, bueno gracioso pero al mismo tiempo penoso. Pero mientras sigamos siendo una sociedad civil que calla y otorga no vamos a avanzar de donde estamos. Pero es mas triste aun que todavia en estos tiempos exite el miedo que existio en los anos 70 y 80 donde no se podia decir nada por temor a fallecer en el intento.
Bueno pero todo comienza en el hogar, es alli donde debemos de educar a las nuevas generaciones a ser ciudadanos responsables y no esperar que nuestros hijos vayan a la escuela a educarse y despues echarle la culpa a la escuela por el resultado.